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En la presente circunstancia jugar a las probabilidades no es un fundamento muy seguro. Eso no es una roca segura, sino arena movediza.

Dios dice en Su palabra que pase lo que pase, estamos en paz con Él, por tanto, el sufrimiento presente que podamos experimentar no es una manifestación de Su ira (1 Tes. 5:9). ¿Por qué? Porque Cristo sufrió y murió para darnos la esperanza de que, sea que vivamos o que muramos, estaremos juntamente con Él (1 Tes. 5:10).

Esa es la Roca sólida sobre la cual debemos pararnos, no la arena de las probabilidades y estadísticas. Y esto es el fundamento, no sólo en el futuro momento de nuestra muerte, sino también para el ahora, mientras enfrentamos el coronavirus. A causa de esta certeza podemos pararnos otra vez de nuestras camas y vivir con poder y esperanza, aun cuando estamos acuartelados en esta cuarentena.

La presente circunstancia es entonces una oportunidad para evaluar donde estamos parados. Al final no se trata de si nos sentimos bien, sino si estamos realmente bien. Y eso sólo lo decide Dios. Santiago dice que es si Dios quiere que viviremos y haremos esto o aquello (Stgo. 4:13-15). Al final es el Señor quien decide si estamos bien o no. Por tanto, aferrémonos a Él, no a las probabilidades o estadísticas ni a nuestras sensaciones.

Juan José Pérez es pastor en la Iglesia Bautista de la Gracia, en Santiago de los Caballeros (República Dominicana). Posee una Maestría en Divinidades en el Seminario Bautista Reformado (Estados Unidos). Sirve como decano de la Academia Ministerial de la Gracia y es profesor de Biblia en el Colegio Bautista de la Gracia y la Universidad Nacional Evangélica (UNEV).