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Nos ha tocado vivir una providencia amarga con el coronavirus. Reconocer esto, así como lo hizo Noemí (Rut 1:20-21), no es mentira ni blasfemia, sino una descripción. Pero la dulzura de la palabra de Dios no disminuye en las providencias amargas. Eso da lugar al secreto de Pablo de estar “entristecidos, más siempre gozosos” (2 Cor. 6:10).

Una de las mas dulces enseñanzas de la Biblia es que Dios es soberano sobre todo.

La SOBERANÍA de Dios significa que Él hace de manera decisiva todo cuanto quiere y por tanto, nada fuera de Él puede frustrar Sus propósitos (Job 42:2; Sal. 135:6; Isa. 46:9-10; Dan. 4:34-35; Ef. 1:11).

Y Su soberanía es tal, que gobierna sobre vientos (Lucas 8:25), rayos (Job 36:32), nieve (Sal. 147: 16), ranas (Ex. 8: 1–15), mosquitos (Ex. 8: 16–19), moscas (Ex. 8: 20–32), langostas (Ex. 10: 1–20), codornices (Ex. 16: 6–8), gusanos (Jonás 4: 7), peces (Jonás 2:10), pajarillos (Mateo 10:29), hierba (Sal. 147: 8), plantas (Jonás 4: 6), hambre (Sal. 105: 16), sol (Jos. 10: 12–13), puertas de la prisión ( Hechos 5:19), ceguera (Ex. 4:11; Lucas 18:42), sordera (Ex. 4:11; Marcos 7:37), parálisis (Lucas 5: 24-25), fiebre (Mateo 8:15), enfermedades (Mateo 4:23), planes de viaje (Santiago 4:13 –15), corazones (Prov. 21: 1; Dan. 2:21), naciones (Sal. 33:10), asesinos (Hechos 4: 27–28) y muerte espiritual (Ef. 2: 4 –5).

Dejando entonces visiones sentimentales de Dios, reconozcamos que estamos viviendo una providencia amarga. Y si aun la vida y la muerte están bajo control soberano de Dios (Dt. 32:39), también el coronavirus. Dios lo ordenó. Dios lo gobierna. Él lo terminará, porque nada está fuera de su influencia.

Es por eso que Santiago dice “Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello” (Stgo. 4:15). Y cualquiera de nosotros en este preciso momento podría ya tener el virus; incluso podría tener una condición medica que nos hace más vulnerables. Pero al final, es Dios quien decide.

Juan José Pérez es pastor en la Iglesia Bautista de la Gracia, en Santiago de los Caballeros (República Dominicana). Posee una Maestría en Divinidades en el Seminario Bautista Reformado (Estados Unidos). Sirve como decano de la Academia Ministerial de la Gracia y es profesor de Biblia en el Colegio Bautista de la Gracia y la Universidad Nacional Evangélica (UNEV).