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Foto tomada desde pixaba.com

Nadie entra [a un ministerio] con motivaciones piadosas. Y ¿Cómo puedo decir esto con tal autoridad?

Te lo puedo decir en una sola palabra: Pecado (Romanos 3:23).

Jesús (sin pecado) fue la única persona en servir a otros sin una agenda oculta para servirse así mismo. Sin embargo, no estoy diciendo que Jesús no revela y transforma nuestros motivos ocultos, en un servicio centrado en otros que Glorifica a Dios, por que sí, Él lo hace.

Lo que trato de decir es que no importan cuán bien intencionadas son las personas, quieren gustar y ser amadas por lo que ellas hacen. En nuestras vidas, hay una prueba implacable de este hecho: nuestra actitud defensiva hacia la crítica.

Ama a tus enemigos

Si eres líder u ocupas una posición de liderazgo, entonces tendrás críticas. Esto es natural en el liderazgo.

Somos muy rápidos en llegar a la conclusión de que aquellas personas que nos critican son nuestros enemigos. Armamos un muro de contención, reclutamos a nuestros mejores amigos para la guerra y combatimos sus palabras con todo nuestro poder.

Pero ¿no fue Jesús quien nos dijo que amáramos a nuestros enemigos?

“Ustedes han oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”. Pero Yo les digo: amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen, para que ustedes sean hijos de su Padre que está en los cielos; porque Él hace salir Su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.” Mateo 5:43-45.

Debido a que Jesús amó y dio Su vida por nosotros mientras éramos sus enemigos, nosotros también deberíamos amar y dar nuestras vidas por aquellos que vienen contra nosotros.

Tal vez alguien esté diciendo (porque yo también lo dije): “Los amo, pero no me gusta lo que me están haciendo pasar”.

Con demasiada frecuencia nos esforzamos por abrazar a quien nos critica en amor, porque Jesús nos dijo que lo hagamos, pero al mismo tiempo rechazamos la crítica rotundamente. Cuando hacemos eso, perdemos una hermosa oportunidad.

Las críticas son tus amigas

Pastores, plantadores de iglesias [incluyo aquí al hermano o hermana que trabaja con personas], el hecho de que “Cristo es tu vida” (Colosenses 3:4) importa . La cruz transforma las críticas, porque en Jesús tú ya has sido criticado y condenado.

Leamos los porqués:

a. La crítica es una amiga que nos recuerda que nuestra identidad no está atada a la perefección

Como líder, no tienes que ser perfecto porque Jesús lo fue por ti. Cuando las personas declaran nuestras imperfecciones en voz alta, podemos estar agradecidos por el recordatorio de que nuestro valor no está envuelta en lo que hacemos.

Nuestro sentido de identidad viene de los actos de Otro. ¡Y en sus actos [Su vida, muerte y resurrección] descansamos!

b. La crítica es un amiga amiga que nos recuerda que nuestra meta no es ser universalmente amados.

Cuando anhelamos ser querido por todos, deseamos algo que ni Dios mismo posee. Jesús ciertamente no era “Omniquerido”. De hecho, “Omniaceptación” va contra el núcleo del mensaje provocador de Jesús.

Si a cada persona que conocemos le agradamos, entonces, probablemente, no estamos predicando la verdad en amor. (2 Timoteo 3:12).

Como se nos recuerda que no todo el mundo nos ama, nos ayuda a nos estar menos enamorados de nosotros. Nos humilla recordarnos que ser del agrado de todo el universo no es nuestro objetivo, el objetivo es escuchar: [De parte de Él] “Bien, buen siervo y fiel” (Mateo 25:23).

c. La crítica es una amiga que nos recuerda nuestro humilde estado
“Dios se opone a los orgullosos pero da gracia a los humildes” 1 Pedro 5:5

Nuestros egos están demasiado inflados para nunca experimentar críticas. Dios nos hace un favor cuando las personas que nos critican llaman a nuestra puerta, porque Él provee una puerta abierta para crecer en humildad.

Y a medida que crecemos en humildad, Él nos da más gracia. De esta manera, nuestros críticos son nuestros mejores amigos porque nos ayudan a acercarnos al Dios que amamos y servimos.

¿Qué hacer?

La próxima vez que alguien golpee una de tus ideas o cuestione tu lugar en el liderazgo ¿Cómo reaccionarás? ¿Intentarás defenderte, convencerlos de los contrario o incluso ir a la guerra?

O ¿le recordarás que ya la mayor crítica que haz recibido ha sido ya clavada en la cruz y que nuestro mayor elogio es la resurrección?

La mayor crítica que hemos recibido ha sido ya clavada en la cruz y nuestro mayor elogio es la resurrección.


A veces la crítica de los demás es acertada (si es así, entonces cambiemos por la Gracia de Dios). En otras ocasiones, la crítica es tan falsa que todos lo saben.

De cualquier manera, su respuesta a las críticas dice mucho sobre usted, dice:

– Dónde (está o) encuentras tu identidad.
– Cuál es el objetivo de tu ministerio.
– Qué tan bien piensas de ti mismo.

No solo amemos a nuestros críticos, sino que veámosles como amigos, amigos que nos ayudan a conocer a Dios más profundamente.

¡Y qué invitación es esa!

Escrito orginalmente por Rusty Mckie aquí.