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9 Maneras para reconocer que mi vida espiritual está estancada

Este artículo es una adaptación de uno que confesó el Ps. Chuck Lawless. Como él escribe:

Esta publicación es personal y confesional, pero confío que te será útil. A medida que hago discípulos, los aliento a estar siempre al tanto de alertas bíblicas cuando su vida espiritual pierde fuego. Estos son algunas de esas alertas para mí.

  1. Mi lectura de la Biblia se vuelve solo rutinaria en lugar de ser un deleite
    No fallo en leer la Palabra de Dios cada día, pero algunos días me encuentro a mí mismo haciéndolo solo porque sé que tengo que hacerlo, no porque quiero escuchar la Palabra de Dios. Marcar en mi to do list que leí la Biblia, nunca es una señal de fuego.
  2. Mis oraciones se vuelven superficiales en lugar de personales y apasionadas
    Reconozco rápidamente lo que es orar por orar que,orar porque anhelo hablar con Dios. La verdadera oración es diferente.
  3. Dejo de cantar
    No soy cantante, pero canto todo el tiempo cuando mi corazón está bien con Dios, no lo hago fuerte para que todos puedan escucharlo. Reconozco que hay un problema cuando no recuerdo la última vez que canté. (nota editorial: en el caso del editor, él canta bajito en los cultos dominicales, no cree lo que canta, no canta lo que cree, algo está mal).
  4. No lucho con todas mis fuerza contra las tentaciones
    Para todos nosotros es más fácil ceder a la tentación cuando no amamos a Dios como deberíamos. Cuando perdemos fácilmente la batalla, es una señal segura de alerta espiritual en mi caminar cristiano.
  5. La preocupación comienza a consumirme
    Por causa del pecado, soy una persona muy preocupada. Pero Dios ha tenido gracia conmigo al liberarme de esa esclavitud cuando mi corazón está sintonizado con Él.
  6. Me preocupo menos por los no creyentes a mi alrededor
    Lo que más me impulsa a evangelizar es estar tan asombrado de Jesús que no puedo evitar hablar de Él. Cuando no me quebranto por los perdidos, es porque he perdido mi asombro por Jesús.
  7. La ira vive en mis labios
    La ira está en mi sangre. Dios me ha guardado amorosamente a los largo de los años, pero sé que puedo moverme fácilmente en la dirección equivocada, especialmente cuando mi enfoque está, en mí mismo que en Dios.
  8. No tengo ganas de adorar
    Algunos días no puedo esperar para reunirme con el pueblo de Dios, cantar sus alabanzas corporativamente y escuchar la Palabra predicada. Cuando esa emoción no está allí, es hora de evaluar mi vida espiritual.
  9. Mi círculo más cercano sabe que algo no está del todo bien
    Muchos de mis familiares, amigos y hermanos saben que algo no está bien conmigo. Debemos dejar que ellos pregunten ¿Cómo está tu corazón?.

¿Tienes alguna de estas señales?
Permítenos ayudarnos mutuamente.